¿Duele ponerse un implante dental?
Es uno de los miedos más comunes, y frena a muchas personas que necesitan el tratamiento. La verdad tranquiliza: la colocación de un implante suele ser más cómoda de lo que la gente imagina, y el dolor se maneja bien.
Durante el procedimiento
La colocación se hace con anestesia local, igual que otros tratamientos dentales. Durante el procedimiento no deberías sentir dolor —sí presión o movimiento, pero no dolor—. Muchos pacientes se sorprenden de lo llevadero que resulta.
Cuando el caso lo amerita, existen opciones de sedación para quienes sienten mucha ansiedad. Eso se platica en la valoración.
Después: qué esperar
Terminada la anestesia, es normal una molestia leve a moderada los primeros días, parecida a la de una extracción, que se controla con los analgésicos que se indiquen. Puede haber algo de inflamación que baja en pocos días. La mayoría de los pacientes retoma su rutina al día siguiente.
Lo que más ayuda a que no duela
- Un diagnóstico y una planeación correctos (menos improvisación, menos trauma).
- Manos con experiencia.
- Seguir las indicaciones del post-operatorio.
Por eso la experiencia del especialista no es solo cuestión de resultado, también de comodidad.
Preguntas frecuentes
¿Es más doloroso que una muela del juicio? Suele ser menos aparatoso de lo que la gente teme. La molestia post suele ser manejable.
¿Cuántos días de molestia? Habitualmente los primeros 2-3 días, disminuyendo. Cada persona es distinta.
¿Y si me da mucho miedo? Coméntalo. Hay formas de hacerlo más cómodo, incluida la sedación en casos que lo requieren.